4 razones por las que no deberías correr una maratón

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Correr una maratón está de moda actualmente, pero su exigente distancia no lo hace asequible para todos. He aquí algunas cosas a tener en cuenta.

La participación en maratones alrededor del mundo está en auge durante estos últimos años. Para muchos runners principiantes, correr la conocida distancia de 42 km y 195 m se convirte rápidamente en su objetivo.

De la misma manera, los corredores experimentados se sienten cada vez más atraídos por correr una maratón como una oportunidad para comparar sus resultados personales con sus compañeros de carrera. Cuando parece que todo el mundo está entrenando para una maratón, la presión de correr solo puede ser desalentadora.

Sin embargo, es posible que entrenar y competir en una maratón no sea lo mejor para ti. Demos un vistazo a por qué deberías reconsiderar el correr una maratón.

Insuficiente entrenamiento previo

La primera razón y, tal vez, la más obvia por la que no deberías correr una maratón es por falta de entrenamiento o experiencia corriendo. El maratón es un evento duro y requiere una serie de entrenamiento dedicado de al menos dos meses para corredores expertos y cuatro meses o más para nuevos corredores. Recuerda, mientras más tiempo dediques a entrenar para la carrera, mayores serán tus posibilidades de éxito.

Y lo que es más importante, entrenar para una maratón cuando no tienes la suficiente experiencia previa corriendo es una forma segura de lesionarte o de llevarte un desencantado si eres neófito en este deporte. Los entrenadores afirman que los corredores principiantes necesitan ser capaces de promediar al menos 65 km semanales durante 5 ó 6 semanas para aumentar la probabilidad de tener una experiencia de carrera satisfactoria. Esto significa que deberías poder correr cómodamente entre 48 y 56 km por semana antes de comenzar a entrenar para una maratón.

Si no estás en estas cifras, no significa que nunca puedas entrenar para una maratón. En lugar de ello, debes concentrarte en desarrollar lentamente tu tolerancia de entreno y fondo de kilometraje. De lo contrario, es probable que tengas problemas para aumentar la distancia de tus carreras, así como tu kilometraje semanal, para estar preparado adecuadamente el día de carrera.

Cuando los corredores descuidan este aspecto, a menudo se encuentran en un círculo vicioso de lesiones del que es difícil salir. En primer lugar, la apuesta por un fuerte aumento inicial de entrenamiento deriva en una pequeña lesión que les hace retroceder una semana. Para compensar el tiempo perdido, se presionan y adelantan la vuelta a los entrenamientos, desarrollando otra pequeña lesión. Este ciclo se repite a lo largo de todo la serie de entrenamiento hasta la semana de carrera, cuando el corredor se percata de que no ha tenido ni siquiera un mes de entrenamiento serio e ininterrumpido desde que empezó.

Lo último que cualquiera desea el día de la maratón es tener una mala experiencia y sufrir durante el recorrido de la carrera. Incluso si tu meta es sólo terminar, asegúrate de tener la experiencia necesaria para empezar el entrenamiento maratoniano con el pie derecho para mantenerte libre de lesiones y tener una buena carrera.

Demasiados objetivos de carreras

Para dar lo mejor de ti en la maratón, el entrenamiento necesario es drásticamente diferente a cualquier otra distancia de carrera común. El entrenamiento para la maratón requiere un bloque de entrenamiento específico con una duración de 8 a 12 semanas, que requiere un particular enfoque que a menudo resulta perjudicial para rendir a corto plazo en carreras de menor distancia como un 10000 o la media maratón.

Intentar cumplir demasiados objetivos secundarios mientras entrenas para una maratón es uno de los mayores errores en corredores veteranos.

En la mayoría de casos, el corredor que intenta cumplir demasiados objetivos secundarios cuando entrena para la maratón, obtiene un mal rendimiento, tanto en la distancia corta como en la misma maratón, gracias a un entrenamiento inespecífico.

Por qué el entrenamiento de maratón es diferente

A diferencia de otras carreras como el 10000, o incluso la media maratón, el entrenamiento para el maratón necesita un enfoque específico en las adaptaciones fisiológicas que no son de gran importancia para las carreras más cortas. En la maratón, el enfoque principal del entrenamiento es desarrollar tu umbral aeróbico (el ritmo más rápido que puedes correr mientras sigues siendo aeróbico), aumentar la resistencia muscular (cuánto tiempo puedes correr sin que tus piernas se desplomen) y la eficiencia de combustible (cómo de eficiente eres al quemar grasa en lugar de carbohidratos). En ninguna otra distancia de carrera son tan importantes estas tres adaptaciones de entrenamiento. Por tanto, para entrenar debidamente para la maratón, hay que dejar de lado temporalmente la preparación específica para carreras más cortas.

Además, para lograr muchas de las adaptaciones de entrenamiento antes mencionadas, necesitas practicar correr con piernas cansadas o con bajos niveles de energía. Esta filosofía se conoce como “fatiga acumulada”. Básicamente, esto significa que la fatiga de un entrenamiento se acumula y se transfiere al siguiente para que siempre estés comenzando un entrenamiento un poco cansado del anterior.

Este tipo de entrenamiento ayuda a que tu cuerpo se adapte a un mejor rendimiento durante la última mitad de la maratón. Consecuentemente, es muy difícil correr bien en otras distancias cuando entrenas apropiadamente para la maratón porque tus piernas deberían, y lo harán, estar a menudo en un estado de fatiga acumulada. En la mayoría de casos, un buen rendimiento en las carreras de 5000 ó 10000 m durante los entrenamientos de maratón puede indicar que tu entrenamiento de maratón no es lo suficientemente específico.

Es perjudicial para el desarrollo a largo plazo

Si bien no hay duda de que el entrenamiento para la maratón te ayuda a mejorar tu desarrollo aeróbico, aumenta tu tolerancia al kilometraje, y puede ser excelente para la construcción de la resistencia, el entrenamiento para múltiples maratones seguidos no es la mejor opción para tu desarrollo a largo plazo. De hecho, correr maratón tras maratón a menudo conduce a resultados estancados y a una falta de progresión.

Según hemos explicado anteriormente, el entrenamiento correcto para la maratón requiere un intenso enfoque en las exigencias específicas de esta distancia. Muy raramente en los entrenamientos de maratón deberías estar haciendo VO2 max, carreras de alto umbral anaeróbico, o entrenamientos de velocidad pura. Estas adaptaciones de entrenamiento son importantes para el éxito en distancias más cortas, pero no conjugan bien con carreras de maratón.

Desafortunadamente, si descuidas ciertos sistemas de energía o elementos fisiológicos por un largo período de tiempo, comenzarás a perder la forma física en general. Para mejorar continuamente, el cuerpo necesita un cambio de estímulo, un nuevo tipo de demanda para los músculos y el cuerpo.

Si has hecho más de tres maratones seguidos sin dedicar un bloque de entrenamiento específico a entrenamientos de 5000 ó 10000 m, correr otro maratón puede no ser la mejor opción si quieres conseguir un nuevo récord personal.

Con la extrema popularidad y accesibilidad de los maratones en estos días, puede ser difícil renunciar a la tentación de correr una carrera cada temporada. Sin embargo, si eres es un corredor novato o un veterano que está buscando pasar al siguiente nivel, tal vez deberías observar de cerca tu entrenamiento y tus metas para determinar si correr otra maratón es la opción correcta.

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